Guadalupe… ¿la nueva Madeleine McCann? – Negocios & Política

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Dos casos que mantienen la esperanza |Guadalupe… ¿la nueva Madeleine McCann?

Ambas menores de edad, ambas desaparecen en presencia de sus padres, ambas continúan sin aparecer. Los detalles entre una y otra causa son inevitables y mientras los días transcurren, se pierde la esperanza de encontrar a la pequeña puntana con vida. Investigaciones fallidas, nuevos cursos policíacos, rastrillajes y videntes unifican los casos y se hace “agua” en “no tener un móvil” que determine la desaparición de las pequeñas. La sincronía entre ambas causas y la supuesta culpa de sus primogénitos por estar “en la mira”.
Celeste Cappello
Policiales
Celeste Cappello
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En la noche del 3 de mayo de 2007, en un apartamento de vacaciones en un centro turístico de Praia da Luz, en la región de Algarve, Portugal, ​Madeleine Beth McCann, una pequeña niña de 3 años oriunda del Reino Unido, desaparecía de su cama a metros de sus padres.  El 14 de junio de 2021, al otro lado del mundo, en San Luis, una provincia argentina, Guadalupe Lucero, una dulce niña de 5 años, “se evaporaba” de un cumpleaños donde acudió con su familia.

Años más, años menos y en diferentes partes del mundo, ambas niñas marcaron un antes y un después en la opinión pública con sus desapariciones y con los firmes interrogantes: ¿hasta qué punto los padres son responsables?

Las principales similitudes

Madeleine, se encontraba de vacaciones con sus padres, Kate y Gerry McCann, sus hermanos mellizos de dos años de edad y un grupo de amigos de la familia con sus respectivos hijos. Sus padres dejaron a los tres niños durmiendo a las 20:30 en el apartamento ubicado en la planta baja, mientras se fueron a cenar con amigos a un restaurante localizado a 50 metros de distancia.

Aproximadamente a las 21:30, Kate McCann volvió para ver a los niños y según su versión, encontró la cama de Madeleine vacía. Según su testimonio, la puerta del apartamento y la ventana estaba abierta de par en par. Este hecho fue negado a la policía por otro testigo del caso, que realizó un turno posterior. La desaparición fue reportada a la policía poco después de las 22:00. El personal y los huéspedes en el complejo buscaron hasta las 04:30. Mientras notificaron a Interpol y sellaron la frontera con España así como todos los aeropuertos en Portugal y España.

Hace 16 días, una niña de 5 años, jugaba tranquilamente en un cumpleaños con su prima de 3, mientras su familia estaba adentro en el cumpleaños, en el barrio 544 Viviendas, al sur de la ciudad capital de San Luis¿Dónde está Guadalupe?, preguntó Yamila, su mamá con un saco en las manos que había salido a ponerle para abrigarla. Con su inocencia, le contestó a la madre de la desaparecida: “Guadalupe no está jugando, se fue de la mano de una mujer".

Tal como el caso de Madeleine, las repercusiones de su desaparición no tardaron en conocerse debido al manejo de la prensa que realizaron sus padres. Entre el miércoles 16 y la madrugada del jueves 17 se realizaron unos 50 allanamientos nuevos. Eric Lucero, el padre de Guadalupe, confirmó que había una "recompensa" para poder tener "datos certeros" del paradero de su hija. La nueva información ampliada por el padre fue “para que ninguna pista quede librada al azar” y que los investigadores no descartaran que el tráfico de drogas a pequeña escala pudiera ser un móvil. 

Más de 400 policías iniciaron la búsqueda de la pequeña de 5 años, mientras que el Gobierno nacional activó el "Alerta Sofía”, un sistema de avisos de emergencia ante casos de niños, niñas o adolescentes desaparecidos que puedan encontrarse en grave peligro, para poder obtener toda información que colabore para dar con su paradero a cambio de una recompensa de $2 millones.

En el caso de Madeleine, en especial después de haber malinterpretado un análisis de ADN llevado a cabo en el Reino Unido, la policía portuguesa llegó a creer que la pequeña había fallecido en un accidente en el apartamento y que sus padres lo habían encubierto. Los McCann recibieron el estatus de argüidos (sospechosos formales) en septiembre de 2007, el cual fue levantado cuando el fiscal general de Portugal archivó el caso en julio de 2008 debido a la falta de pruebas.​ 

Al igual que los padres de Guadalupe, la confianza en la policía local no fue suficiente y decidieron involucrar detectives privados hasta que en 2011 Scotland Yard abrió su propia investigación, llamada Operación Grange. Su principal oficial anunció que estaba tratando la desaparición como "un acto criminal por un desconocido", probablemente un secuestro planeado o un robo que salió mal.

La desaparición atrajo gran interés internacional y una enorme cobertura en el Reino Unido, similar a la que se dio tras la muerte de la princesa Diana de Gales en 1997. Los McCanns fueron sometidos a un intenso escrutinio y afirmaciones infundadas de participación en la muerte de su hija, particularmente en tabloides y en Twitter.

En ambas causas, los padres fueron focos de lástima, dolor, vergüenza, sospecha y rabia por parte de la opinión pública. Ambos casos, en sus respectivos países, tuvieron amplia repercusión en los medios, quiénes eran parte, de inclusive, desentrañar las incógnitas que rodeaban a las niñas, antes que la justicia.

Tensiones y desesperanza

Después de la desaparición de Madeleine, una búsqueda por los alrededores fue realizada por la policía con perros-guía, sin obtener ningún resultado. La Polícia Judiciária (PJ) admitió que era inseguro el hecho de que Madeleine todavía estuviese viva. Los medios portugueses divulgaron que perseguían dos líneas de investigación: un secuestro por una red internacional de pedofilia o por una red ilegal de adopción.

Tras una semana de búsqueda, los más de 400 policías afectados al operativo para encontrar a la pequeña Guadalupe, creyeron tener un dato certero.  Por la noche, no sólo no la habían hallado sino que se dieron cuenta de que se trataba de una broma de mal gusto. “Por qué juegan con nosotros”, preguntó la madre de Guadalupe, y volvió a cargar contra la modalidad de la investigación. 

Fuerzas privadas se sumaron a la búsqueda de la pequeña, una semana después de su desaparición, mientras los padres desconfiaban de los métodos de la policía. "El trabajo que quieren hacer es buscar desde el lugar del hecho y en otros lugares pero con otros animales. La idea es sumar. Son civiles que pertenecieron a las fuerzas", comentó el letrado de la familia.

Lastimosamente, los McCan, corrieron con la misma desconfianza hacia las fuerzas policiales, más luego de ser tildados de sospechosos en la desaparición de su hija. No solo contrataron fuerzas privadas sino que criticaron el retraso en la obtención y análisis de evidencia forense y la falta de fotos de vigilancia de los vehículos que dejaban Praia da Luz a la hora de la desaparición de Madeleine.

 Se criticó al Jefe de Investigación, Guilhermino da Encarnação por haberse centrado demasiado en la investigación de un solo hombre, Roberto Murat, aunque la policía admite que no se ha encontrado ninguna evidencia creíble contra él. Los miembros de la familia se quejaron del hostigamiento de la policía cuando intentaron poner los carteles de Madeleine en el aeropuerto de Lisboa y había comentarios que las autoridades portuguesas deseaban prevenir esos carteles porque podrían provocar daño a su industria turística.

Los mensajes y las llamadas del “más allá”

El caso Madeleine, activó la alerta de Interpol el 4 de junio después de que el GCHQ (Government Communications Headquarters - Cuartel de comunicaciones gubernamentales) en Cheltenham interceptara los mensajes de texto (SMS) de un teléfono en árabe el cual hablaba de “la pequeña niña rubia”, de un hombre alemán, y a un balsero de Tarifa en España. Entonces, la policía española recibió una llamada telefónica de un hombre que decía saber el lugar donde se encontraba Madeleine, usando un teléfono móvil registrado en Argentina, una llamada descrita como “creíble”.

El periodista e investigador español Antonio Toscano dijo que un convicto pedófilo condenado fue empleado por otras dos personas para secuestrar a Madeleine y que vieron al hombre en un bar de Sevilla la semana antes de que desapareciera Madeleine. Entonces, el 28 de junio, Toscano dijo que Madeleine estaba viva y bien en un lugar de Europa pero los padres de la niña rechazaron un encuentro con él. Determinados a no dejar ninguna piedra en el camino, la policía también entrevistó a psíquicos y clarividentes que decían conocer la localización de Madeleine.

Los mensajes que “pretendían” ser una ayuda para los McCan, jugaron el mismo papel peligroso en la búsqueda de Guadalupe. ¿Quieres de regreso a Guadalupe viva?", fue el primer mensaje que recibió Yamila, la madre de la chiquita. Ese primer contacto a través del WhatsApp

continuó con la respuesta afirmativa de Yamila y una serie de preguntas de la persona que en ningún momento se identificó. "¿Tú eres la madre?" y "¿Estás sola?", le consultó antes de volver a preguntarle si la quiere a Guadalupe de regreso. Finalmente, Los mensajes, que llegaron desde un prefijo mexicano analizados por Interpol e identificadas por haber sido realizadas desde la provincia argentina de Rio Negro, fueron descartadas.

Casi al mismo tiempo, la mujer refirió haber sido contactada con dos misteriosos llamados, en los que creyó escuchar la voz de la niña. Tal como Madeleine, con el paso de los días, la Policía de San Luis incorporó una vidente a la investigación. La “médium”, muy cercana a la familia Lucero, les indicó donde realizar los rastrillajes para hallar a la pequeña. "Hay personas que nos dan datos y perciben que acá puede estar el cuerpo de la nena", aseguró el subjefe de la Policía de San Luis, Darío Neira.

Los finales abiertos

La desaparición de Madeleine lideró las noticias en el Reino Unido por una semana con la cobertura diaria subsecuente de los acontecimientos. La publicidad invadió la red informática con sitios de internet falsos que pedían colectas y personas que ofrecían datos falsos por una cantidad de dinero. Se convirtió en una campaña muy beneficiosa y rentable económicamente aunque los padres fueron finalmente declarados sospechosos.

En diciembre de 2014, los detectives interrogan a 11 personas que se cree pueden tener información sobre el caso. En 2018, se aprueba una partida de 150.000 libras más para continuar con la investigación. Es el último de una serie de ampliaciones de presupuesto que elevan el coste total a casi 12 millones de libras.  Finalmente en junio de 2020, la policía señala a un prisionero alemán con antecedentes de abuso infantil como sospechoso de la desaparición.

La Policía alemana está convencida de que Christian Brueckner secuestró a Madeleine McCann, la asesinó y se deshizo del cuerpo en Portugal. Así lo indicó hace poco más de dos semanas el fiscal jefe Hans Christian Wolters, responsable de la investigación del caso de la menor británica desaparecida hace 14 años.

En el caso de Guadalupe, una de las perras entrenadas por el grupo Halcón, contratado de manera privada por el padre de la niña, marcó una casa y una “supuesta” mancha de sangre en la manzana "E" de la casa 22. El equipo de canes y grupo de rescate de Santiago del Estero trabajó rastrillando diferentes sectores de un descampado ubicado al sur de la ciudad, con los binomios de rastreo de la Policía Federal de Buenos Aires, de Córdoba y de San Luis.

A 12 días de su desaparición y sin resultados conseguidos por los operativos provinciales, los padres de la menor, exigieron a la justicia el cambio de la causa, teniendo en cuenta la sospecha de que se trate del delito de trata de personas, entre otros.

Tras ampliar nuevamente sus declaraciones, se realizaron nuevos allanamientos en viviendas relacionadas con personas vinculadas a casos de narcotráfico. Como resultado, 11 personas fueron demoradas por efectivos policiales de San Luis.

A 14 días de su desaparición, mensajes extorsivos llegaron al teléfono de su padre solicitando $70 mil a cambio de “la vida de su hija”. Ante esto, abogado de la familia fundamentó que los mensajes configuran el delito de "secuestro extorsivo" y anticipó que pedirá a la Justicia Federal que medie en la causa.

Datos que aclaran lo que se “oscureció”

Los últimos datos en el caso Madeleine, son de hace dos semanas. Revelaron que en aquella época, había una finca que nadie buscó, propiedad de Nicole Fehlinger, una ex novia de Brueckner, ubicada a unos 60 kilómetros de Praia da Luz, localidad de la que desapareció la pequeña Maddie días antes de su cuarto cumpleaños, “una propiedad cubierta de vegetación de más de 5.000 metros cuadrados. Era un área segura, cerrada con vallas y cuatro perros Kangal agresivos que estaban allí día y noche. El área está completamente cubierta de maleza, no es visible. Nadie podía entrar o salir, solo mi hija y quizás Brueckner con ella”, dijo el padre de Nicole.

Brueckner cumple seis años de prisión en una cárcel alemana por la violación de una turista británica meses antes de la desaparición de Madeleine. Señalado como sospechoso del secuestro y sin pruebas, solicitó una audiencia para reducir su sentencia. El único indicio es que el teléfono del pedófilo convicto le sitúa muy cerca de los apartamentos de Praia da Luz a la hora que desapareció la niña británica. Mantuvo una conversación de 30 minutos que los investigadores no han logrado resolver. No saben ni con quien habló ni el contenido de la conversación.

Mientras tanto, en Argentina, el caso Guadalupe continúa en curso y el quiebre de uno de los miembros del círculo íntimo de la niña, ha permitido que se realicen nuevos allanamientos. "Había inconsistencias con su primer relato y, a partir de las preguntas de la nueva fiscal, se procedió con los allanamientos. El testigo (o la testigo) aportó nuevos datos que dieron lugar a los allanamientos que tuvieron lugar en la jornada del domingo", confiaron.

Durante los operativos los efectivos policiales secuestraron para peritar unos 20 celulares, "varias computadoras", un DVR (grabador de vídeo digital), y "una colita" de pelo que todavía tenía "restos de cabellos", señaló el vocero. Los perros que intervinieron en los allanamientos dieron con lo que podría ser la primera prueba orgánica en el caso de Guadalupe Lucero, cuya familia lleva dos semanas de búsqueda.

Una almohada con una mancha de sangre en la casa de la pareja de la tía paterna de la pequeña, y la gomita con un mechón de pelo que encontraron en una vivienda ubicada a muy pocos metros del lugar en el que desapareció Guadalupe, renovaron las esperanzas de las fuerzas policiales de “encontrarla con vida”. En tiempos y lugares diferentes, ambas niñas corrieron con la mala  suerte de estar en viviendo momentos “equivocados”. A diferencia de Madeleine, Guadalupe lleva menos tiempo desparecida y está firme en el alma de los puntanos que mantienen la esperanza de encontrarla con vida.|

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