El kirchnerismo alinea la tropa y despeja el terreno para avanzar hacia las elecciones – Negocios & Política

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La semana política |El kirchnerismo alinea la tropa y despeja el terreno para avanzar hacia las elecciones

A medida que avanza el año electoral, el ala dura del Gobierno busca tomar la iniciativa. Acusados de “poco operativos” o simplemente por “pecho pecho frío”, los que no forman parte de la “orga” comienzan a ser dejados de lado. El escenario propicio para viejos lobos de mar.
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El Partido Justicialista transita un escenario distópico. El futuro ya llegó. Como todo en el ir y venir del peronismo, el contexto es apenas un condimento. El Frente de Todos funciona como una coalición que no logra subsanar las presiones internas de un Gobierno en tensión permanente.

Cuando en 2020 se presumía como el año del despegue, la pandemia puso al oficialismo contra las cuerdas y ahora, en 2021, el año electoral, todo se avizora complicado. Los músculos internos del FdT se contracturan y la oposición, no menos relajada, trata de aprovechar los condimentos de la batalla oficial.

En los últimos días, las críticas y denuncias contra la gestión de Silvia Traverso al frente de la Administración General de Aduanas mostró lo que en los sótanos de Balcarce 50 ya se sabía: la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont está en la lista negra del kirchnerismo duro. Tocar a Traverso es tocar Marcó del Pont. Caminan juntas desde hace décadas y juntas conforman un círculo muy chico de toma decisiones.

El problema es que, según el ala dura del Ejecutivo, “las decisiones no se toman”. Si bien las denuncias contra Traverso, traccionadas por el propio kirchnerismo, responden a presuntos hechos de nepotismo y designaciones poco claras, la situación es más compleja. La Aduana sucumbe en un desmanejo estructural que lleva años y el agua ya llegó hasta la jefa de la AFIP, que también tiene sus propios problemas.

El nombre que aparece en los pasillos de la casa central de los impuestos, es el del ex mandamás, el cuestionado, Ricardo Echegaray. Mientras trata de sortear el “congelamiento” impuesto por la gestión: ocupa un cargo menor en la aduana de Tigre, mueve sus tentáculos de poder con un solo objetivo, complicarle la existencia a Marcó del Pont.

En otra burbuja sanitaria aparece, Virginia García, al frente de la Dirección General Impositiva. García tiene peso específico puro: es Cristina Kirchner por relación familiar y por pertenencia política. La santacruceña, ex senadora nacional, es una de las tías de Néstor Iván, el hijo de Máximo Kirchner y además ya cuenta en su haber con un largo camino como una de las fichas duras de La Cámpora.

A Virginia la respetan propios y ajenos dentro del oficialismo, pero también genera más miedo que respeto. Ella es una de las voces fuertes dentro del armado de Máximo y su posición es clara: hay que endurecer la gestión.

“No hay más espacio para tiernitos que quieren jugar al poder. O somos el poder o nos comen los de afuera”, sentenció a N&P un diputado nacional con acceso irrestricto al Instituto Patria. Por acción o inacción, Marcó del Pont está en el grupo equivocado y, junto con ella, el ministro de Desarrollo, Matías Kulfas.

Esa mirada del legislador nacional coincide con otra un poco más profunda: “se terminó el verso de los progres” y con ello el armado de listas presupone un endurecimiento del Frente de Todos a un sector más vehemente.

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