Garbarino cerró 30 sucursales y aseguran que “parece un pasamanos” – Negocios & Política
 

Se busca socio |Garbarino cerró 30 sucursales y aseguran que “parece un pasamanos”

La venta se concretaría la semana próxima. El Grupo asume problemas económicos para afrontar sueldos y acuerdos de desvincularon. Carlos Rosales adquirió la firma, con deuda, en 2020 y no pudo remontarla. Hay más de 4.300 trabajadores en riesgo, sin aportes y hasta sin cobertura de salud.  
Ana Belén Ehuletche
Empresas
Ana Belén Ehuletche
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La hecatombe que transita hoy una de las cadenas de electrodomésticos más grandes del país se remonta a problemas financieros que forzaron a los hermanos Daniel y Omar Garbarino a deshacerse de las seis firmas que conforman el Grupo: Garbarino S.A.I.C (la cadena de electrónica y electromésticos), Compumundo S.A, Digital Fueguina S.A, Tecnosur S.A, Garbarino Viajes S.A y Fiden S.A. 

Carlos Rosales, un empresario ligado al futbol, que asumió la presidencia del grupo asegurador Prof en 2017, adquirió en junio de 2020 el 100% del paquete accionario de Garbarino, que rondaban los $194 millones en 2019.  

La operación incluyó el pago de salarios atrasados y una inversión de $2.000 millones en un período de 18 a 24 meses. 

A menos de un año de aquella transacción y luego de haber adquirido, en marzo, Grupo Prisa la radio AM 590, la FM 105.5, la FM 104.3 y las plataformas digitales de cada uno de esos medios, Rosales busca un nuevo socio para sacar del pozo a la cadena de electrodomésticos.  

Los trabajadores aseguran que no existe un canal de diálogo con las autoridades del Grupo y confirman que desde hace 15 días comenzó a circular el nombre de Facundo Prado, presidente de la operadora de televisión por cable e internet Supercanal Arlink y CEO de la empresa Centrocard como principal interesado en un nuevo proceso de venta

Desde la gerencia de la compañía indican que se realizan los “mayores esfuerzos” para “equilibrar” las cuentas, pero “la prolongación de la pandemia nos obligó a evaluar otras alternativas frente a la necesidad de transformar el negocio”. “Hoy el negocio no requiere de locales físicos y personal en los salones; si bien lo preveíamos, la crisis sanitaria aceleró los procesos”. 

En los últimos días también se activó el diálogo con representantes del Grupo Inverlat, que gestiona empresas como Havanna, Reef e ICSA y ya compitió por la adquisición de Garbarino con Rosales en 2020.  

Desde el Ministerio de Trabajo de la Nación confirmaron a N&P que trabajan para resolver el conflicto que afecta a más de 4.000 trabajadores. En una reunión que se realizó ayer se logró avanzar con pagos adeudados a empleados de Comercio y se canceló la deuda total con los trabajadores representados por Camioneros.  

“Quieren transformar todo el negocio en una tienda virtual para competir con Mercado Libre, por eso le pagan a los camioneros, porque saben que los van a necesitar y el resto que se arregle”, se quejó Erica Salazar, representante gremial. 

“La empresa se va a vender la semana que viene”, confirmó una fuente de Trabajo y dejó ver que, pese al arreglo, “el conflicto resurgirá más adelante”. 

Tensión gremial 

Aunque la empresa estaba en crisis, producto de la baja de consumo en los años previos, los empleados no registraron demoras en el pago de sus haberes hasta que asumió la nueva administración. Además, en los últimos meses se agudizó la falta de mercadería en los salones ya que los proveedores dejan productos en consignación. 

Erica Salazar, con 14 años de antigüedad, cuenta que son más de 4.300 los empleados del Grupo en situación “crítica” y que en el último año se cerraron 30 locales de más de 200 que existen en el país. “Desarmaron todo”, afirma y explica que “la sección de cobranzas y créditos, que podía continuar por teletrabajo, la tercerizaron y empujaron a los empleados a hacer arreglos por retiros voluntarios que nunca cumplieron”. 

En los últimos meses, Garbarino bajó las persianas de sus locales en zona oeste de la provincia de Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Merlo, Río Gallegos, Junín, Venado Tuerto, San Francisco, Puerto Madryn, Río Cuarto, el local de calle Florida y, entre otras sucursales, las de Salta y Chubut. Desde el sindicato aseguran que la empresa adeuda sueldos de abril. En mayo los trabajadores que están en actividad percibieron un 50% y los que están suspendidos un 25% de su salario de marzo.  

“En diciembre, como veíamos como venía la cosa, y comenzaron a adeudarnos pagos, hicimos una medida de fuerza en el local de Belgrano y Rivadavia, en Morón”, cuenta Salazar, trabajadora de Garbarino y delegada del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines Zona Oeste (Seoca). La acción de los trabajadores se realizó el 23 de diciembre y el primer día hábil del año, en enero de 2021, se cerró la sucursal y se enviaron telegrama de despido a unos 23 empleados involucrados en el reclamo. “Cada vez que intentamos hacer una protesta, con lo que cuesta en este contexto de pandemia salir a la calle, la neutralizan cerrando locales o enviando cartas documento para generar miedo entre los trabajadores”. 

Aunque muchos locales están cerrados por las disposiciones preventivas frente al Covid – 19, distintas sucursales en el país permanecen abiertas, pero además “no se cuida a los trabajadores”. La empresa, según confirmaron desde la seccional gremial, adeuda salarios y aportes patronales, lo que resulta en falta de cobertura médica en medio de la pandemia. 

“Estamos perdiendo compañeros que se contagian por Covid yendo a trabajar, que no estaban cobrando su sueldo”, dice Salazar y agrega que “al único sector que se le paga en tiempo y forma es a los afectados a logística”, que cumplen tareas en el Centro de Distribución. El apoderado legal del Sindicato de Obreros y Empleados de Comercio (Seoca), Javier Valenzuela, confirmó la participación del ministerio de Trabajo de la provincia en distintas negociaciones, pero contó que la empresa no presenta propuestas.  

El abogado destacó que, en enero, el Seoca logró frenar despidos de zona Oeste, a través de la intervención de la cartera de Trabajo que ordenó reincorporar a los 23 empleados cesanteados por la empresa, y dictó la conciliación obligatoria. “Realmente no se entiende cuál es el propósito, esto parece un pasamanos”, aseguró. 

Desde el sector trabajador se quejan también de la falta de representación a nivel nacional por parte de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, que conduce el octogenario Armando Cavalieri. “Se supone que Rosales había hecho un pacto con Cavalieri para que se mantengan toda la planta de personal, pero eso no sucedió y no tenemos apoyo de la Federación”, dijo Salazar y remarcó que seguirán “en alerta y en pie de lucha”. 

La situación también afecta la producción en la planta de Tierra del Fuego donde está ubicada Digital Fueguina, que fabrica aires acondicionados, que cuenta con licencia de Samsung para ensamble de productos.| 

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