¿Cuánto cuesta la guerra? – Negocios & Política
 

Crisis en Europa |¿Cuánto cuesta la guerra?

La incursión rusa en tierras ucranianas se puede analizar como un espejo de las múltiples acciones bélicas emprendidas por Estados Unidos durante las últimas décadas. El escrutinio sobre el complejo industrial militar estadounidense permite proyectar el costo de la decisión de Putin desde una perspectiva multidimensional: económica, social y sanitaria.
Adrián Machado
Análisis
Adrián Machado
Análisis

El Watson Institute de la Universidad de Brown comenzó en 2010 un proyecto de investigación denominado “Costs of War”. En él, más de 50 académicos, expertos jurídicos, profesionales de los derechos humanos y médicos, indagan sobre los costos de las guerras posteriores al 11 de septiembre de 2001 en Irak y Afganistán y la violencia en relación a Pakistán y Siria.

Los costos de la guerra son múltiples, se miden económicamente, en vidas humanas, en afecciones a la salud, desplazamientos migratorios. La acción emprendida por Vladimir Putin sobre Ucrania es un espejo del accionar militar estadounidense de las últimas décadas, se devela la ambición imperial.

Por ello, lo recabado en estos más de diez años por la Universidad de Brown nos permite aproximarnos a las consecuencias de la guerra en Ucrania. Veamos algunas de las conclusiones del proyecto “Costs of War”.

Resultados

  • Al menos 929.000 personas han muerto a causa de la violencia bélica directa, incluidas las fuerzas armadas de todos los bandos en conflicto, contratistas, civiles, periodistas y trabajadores humanitarios. 
  • Muchas más personas han muerto indirectamente en estas guerras, debido a los efectos secundarios como la malnutrición, los daños en las infraestructuras y la degradación del medio ambiente.
  • Más de 387.000 civiles han muerto por la violencia directa de todas las partes involucradas en estos conflictos.
  • Más de 7.050 soldados estadounidenses han muerto en las guerras.
  • No se conoce el alcance total de cuántos miembros del servicio estadounidense que regresan de estas guerras resultaron heridos o enfermos mientras estaban desplegados en el territorio.
  • No se ha informado de muchas muertes y lesiones entre los contratistas estadounidenses, como exige la ley, pero es probable que hayan muerto aproximadamente 8.000.
  • 38 millones de personas han sido desplazadas por las guerras posteriores al 11-S en Afganistán, Pakistán, Irak, Siria, Libia, Yemen, Somalia y Filipinas.
  • El gobierno estadounidense está llevando a cabo actividades antiterroristas en 85 países, ampliando enormemente esta guerra en todo el mundo.
  • Las guerras posteriores al 11-S han contribuido significativamente al cambio climático. El Departamento de Defensa es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero del mundo.
  • Las guerras han ido acompañadas de una erosión de las libertades civiles y de los derechos humanos en Estados Unidos y otros países.
  • Los costos humanos y económicos continuarán durante décadas, y algunos de ellos, como los de atención a los veteranos de guerra, no alcanzarán su punto máximo hasta mediados de siglo.
  • La mayor parte de la financiación del gobierno estadounidense para la reconstrucción de Irak y Afganistán se ha destinado a armar a las fuerzas de seguridad de ambos países. Gran parte del dinero destinado a la ayuda humanitaria y a la reconstrucción de la sociedad civil se ha perdido por el fraude, el despilfarro y los abusos.
  • El costo de las guerras posteriores al 11-S en Irak, Afganistán, Pakistán, Siria y otros lugares asciende a unos 8 trillones de dólares (un ocho seguido de nueve ceros). Esto no incluye los intereses de los préstamos para las guerras.
  • Los efectos secundarios en la economía estadounidense también han sido significativos, incluyendo la pérdida de empleos y el aumento de las tasas de interés.
  • Apenas se consideraron alternativas convincentes a la guerra tras el 11-S o en el debate sobre la guerra contra Irak. Algunas de esas alternativas siguen estando a disposición de Estados Unidos.

El complejo industrial militar en acción

Desde el inicio de la guerra en Afganistán (2001) el gasto del Pentágono ha superado los 14 trillones de dólares, y entre un tercio y la mitad del total se destina a contratistas militares. Buena parte de los contratos, señala la investigación del Watson Institute, fueron a parar a cinco grandes empresas: Lockheed Martin, Boeing, General Dynamics, Raytheon y Northrop Grumman. Para graficar lo que significan este tipo de contratos podemos utilizar como ejemplo los recibidos por Lockheed Martin: los 75.000 millones de dólares en contratos del Pentágono recibidos en el año fiscal 2020 son más de una vez y media el presupuesto total del Departamento de Estado y la Agencia para el Desarrollo Internacional para ese año, que ascendió a 44.000 millones de dólares.

Cabildeo

Un elemento indispensable para posicionarse como contratistas del Estado es el lobby. “Costs of War” afirma que los fabricantes de armas han gastado 2.500 millones de dólares en grupos de presión en las últimas dos décadas, empleando, de media, a más de 700 grupos de lobby al año durante los últimos cinco años. Lo cual significa más de uno por cada miembro del Congreso.

El contexto de guerra, que exige rapidez en el cumplimiento de lo estipulado y acarrea menos supervisión, resulta atractivo para los grandes proveedores de infraestructura bélica. Ya sea cobrando de más o directamente cometiendo algún tipo de fraude. Vale citar el caso ocurrido en 2011, cuando la Comisión sobre Contratación en Tiempos de Guerra en Irak y Afganistán estimó que el despilfarro, el fraude y el abuso habían sumado entre 31.000 y 60.000 millones de dólares.

Otro aspecto de relieve en cuanto al lobby es mantener constante una amenaza latente, como es el caso de China en la actualidad, puesto que las distintas intervenciones finalizan en algún momento. Incluso las de largo aliento, como Afganistán. El enorme presupuesto anual militar de Estados Unidos, superior al total de los países que le siguen, debe mantenerse.

Pisotear los Derechos Humanos

Otro fragmento del extenso trabajo de la Universidad de Brown es el concerniente a las violaciones a los Derechos Humanos: traslados ilegales, detenciones secretas y tortura formaron parte estable del accionar de Estados Unidos en sus incursiones militares posteriores al 11-S.

Algunos de los hitos en la materia:

  • La CIA orquestó un sistema de cárceles ilegales en todo el mundo donde entregó y detuvo en secreto a al menos 119 hombres musulmanes extranjeros, y torturó al menos a 39.
  • El ejército también retuvo a miles de hombres musulmanes extranjeros y, en algunos casos, a niños en centros de detención, como los de Afganistán, Irak y Guantánamo (Cuba).
  • Casi 800 hombres y niños han estado recluidos en Guantánamo, y 39 siguen detenidos hasta hoy, 27 sin cargos penales.
  • Los casos de detenciones indefinidas y entregas facilitadas por Estados Unidos continuaron bajo las administraciones de Obama y Trump. Biden no ha mostrado mayor interés en modificar estas políticas.

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Este breve repaso por las últimas décadas del despliegue global estadounidense ofrece un panorama para cuantificar las distintas consecuencias de la guerra en Ucrania.

El salto al vacío emprendido por Putin, aparentemente sin mayor consulta, dejará saldos negativos tanto para Ucrania, Rusia y el resto del mundo en cuanto a muertes, destrucciones, inseguridad alimentaria, migraciones forzosas, deterioro ambiental, racismo y xenofobia.|

*Adrián MachadoLicenciado en Comunicación Social y especialista en nuevas tecnologías.

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