Los miembros del Mercosur siguen sin ponerse de acuerdo y crece el malestar – Negocios & Política

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Álgidos debates internos y un clima tenso |Los miembros del Mercosur siguen sin ponerse de acuerdo y crece el malestar

Durante los seis meses que Argentina estuvo en la presidencia Pro Témpore del bloque, no se logró un consenso común en dos puntos clave: los mecanismos de negociaciones comerciales externos y el arancel común. Uruguay y Brasil promueven una reducción arancelaria sustancial y una flexibilización de las normas para que los miembros tuvieran la posibilidad de comerciar de manera unilateral.
Fernando Oz
Economía
Fernando Oz
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El presidente Alberto Fernández mantuvo, este jueves por la mañana durante la cumbre del Mercosur, la postura sobre la necesidad de cumplir con la normativa del grupo y respetar el “consenso” de sus miembros a la hora de negociar acuerdos comerciales con otros países. En cambio, el uruguayo Luis Lacalle Pou insiste en su intención de hacerlo por fuera del bloque.

Por otra parte, el mandatario brasileño, Jair Bolsonaro, cuyo país asumió la presidencia semestral del Mercosur, anunció en la Cumbre que mantendrá sus “esfuerzos” por “la revisión de la tarifa externa común y la flexibilidad para las negociaciones” comerciales. Posición similar a la de Uruguay.

En cambio, el paraguayo Mario Abdo Benítez, con un tono conciliador, pidió que se mantengan los “principios fundacionales” del bloque, “coordinando” las relaciones exteriores. Aunque remarcó que se necesitan medidas más “dinámicas”.

De la cumbre también participaron, por ser países asociados al Merccosur, los presidentes de Chile, Sebastián Piñera; Ecuador, Guillermo Lasso, y de Guyana, Irfaan Ali; así como la viceministra colombiana de Asuntos Multilaterales, Adriana Mejía, y el vicepresidente de Bolivia -que está en proceso de adhesión al Mercosur-, David Choquehuanca.

Una cumbre anunciada

Las posturas ya habían sido adelantadas el miércoles durante la previa que realizaron los ministros de Exteriores y de Economía de los países miembros, que no lograron llegar a un consenso en la política comercial. Fue durante la reunión del Consejo Mercado Común (CMC) cuando Uruguay anunció que comenzará a negociar por su cuenta acuerdos con países que no pertenecen al bloque.

En Buenos Aires de oponen a los reclamos de flexibilización de Montevideo y reclaman que se cumpla lo establecido en el Tratado de Asunción (1991), el acuerdo fundacional del bloque y que marca “la adopción de una política comercial común con relación a terceros Estados o agrupaciones de Estados”.

“Argentina está convencida de que el Mercosur es la principal plataforma desde la cual avanzar hacia la inserción en el comercio mundial y que su consolidación y accionar conjunto consensuado son claves para que esa inserción sea provechosa”, había dicho el miércoles el canciller argentino Felipe Solá.

Tampoco se logró el consenso para avanzar en la rebaja del arancel externo común (AEC), una negociación que comenzó hace dos años. El AEC del Mercosur es de un máximo del 35 %, pero el promedio aplicado es del 12 %, frente a una media global del 5,5 %. Uruguay y Brasil piden una reducción arancelaria, Argentina propone rebajas moderadas y selectivas, y Paraguay quiere que sea “más competitivo, en un marco de equilibrio de intereses”.

La voz del anfitrión

Para Fernández “nadie se salva solo” y con esa base, durante su discurso de apertura del acto virtual, dijo: “Nuestra posición es clara: creemos que el camino es cumplir con el Tratado de Asunción, negociar juntos con terceros países o bloques y respetar la figura del consenso, con base en la toma de decisiones en nuestro proceso de integración”. En ese marco de tensión, Argentina traspasó la presidencia semestral del grupo a Brasil.

“Creemos en el consenso, que es la columna vertebral constitutiva del Mercosur, así lo dicen sus estatutos. Consenso es respetar la ley de nuestro bloque, su ADN fundante, su razón de ser. Creemos que no podemos resignar este principio”, avanzó el presidente argentino ante las pantallas en las que escuchaban Bolsonaro, Benítez y Lacalle Pou.

El mandatario remarcó que “el respeto a la ley es una regla” y que no se puede “olvidar esas reglas en un contexto global de gran incertidumbre y de disputas comerciales que se viven en el mundo entero”. 

Respecto al arancel externo común, Fernández dijo estar de acuerdo con “la necesidad de que el proceso de revisión del arancel externo común debe contemplar a los sectores sensibles y darle un sentido productivista, apuntando a una rebaja en insumos y materias primas y manteniendo los niveles actuales de protección a los bienes finales, promoviendo el fortalecimiento de las cadenas regionales de valor”. 

Y destacó que Argentina “identificó una base de coincidencias en un 75 % de las posiciones de la totalidad del Nomenclador Arancelario con las propuestas presentadas por los Estados Parte”. Lo que consideró una “base importantísima”.

El mandatario reforzó que “el consenso es el camino más racional para preservar nuestros intereses comunes, fortalece la convivencia y pone sobre la mesa de debate cuánto nos necesitamos unos a otros”, porque a su juicio, solo “unidos se puede consolidar un Mercosur creativo, que avanza de la mano de sus Pueblos, y no se corta solo imponiendo visiones unilaterales”.

El nuevo presidente del bloque por seis meses

Bolsonaro, fiel a su estilo, no ahorró en críticas. “No podemos dejar que el Mercosur siga siendo un sinónimo de ineficiencia y desperdicio de oportunidades”, disparó el brasileño. Y volvió a reclamar lo mismo que durante el último encuentro con motivo de un nuevo aniversario del bloque: “la revisión de la tarifa externa común y la flexibilidad de las negociaciones”.

“No podemos patinar en la consecución de esos objetivos”, y apuntó que “la persistencia de impases o el uso de la regla del consenso como instrumento de veto” constituyen “herramientas arcaicas que siembran escepticismo”. El mandatario brasileño dijo que su Gobierno dedicará los seis meses de su presidencia rotativa a buscar “resultados que puedan ser entendidos, valorados y percibidos por la población y los empresarios”.

“Brasil no va a parar en sus esfuerzos por la modernización”de su propia economía y del Mercosur, y desea que sus “socios de la integración” lo acompañen en los ideales de “apertura, democracia y libertad”. El líder brasileño aseguró que “el semestre que termina (en el que Argentina tuvo la presidencia del bloque) dejó de corresponder a las expectativas”en relación a la revisión de la tarifa externa común y la flexibilidad de las negociaciones. 

Avanzar hacia Europa

Lacalle Pou, reiteró durante la cumbre que “pretende avanzar en acuerdos con otros países”, aunque aclaró que “Uruguay cree en la regla del consenso, así ha actuado y vamos a respetar el ordenamiento jurídico vigente del Mercosur”.

El mandatario justificó su postura al decir que “el mundo ya va muy rápido, el mundo se está entrelazando comercialmente y el covid, y el final del mismo, va a hacer que estas negociaciones se disparen. El mundo avanza hacia allá y está claro”. Y para sellar su postura dijo que “el mundo no nos va a esperar y por eso, amigos presidentes, con tranquilidad y con un concepto mercosuriano, le queremos decir como ya fue informado ayer que hacia allá va Uruguay. Ojalá que vayamos todos juntos, pero lo que está claro es que hacia allá vamos”.

También puso en la agenda cuestiones sobre la hidrovía Paraná-Paraguay o la hidrovía del río Uruguay, ademar de reclamar un trabajo conjunto para unificar los pasos fronterizos y políticas de frontera.

Finalmente, apuntó que Uruguay tiene “vocación aperturista” y que el bloque “debe seguir avanzando con la Unión Europea”. “Lo hemos dicho más de una vez, los intentos frustrados generan escepticismo y desconfianza. Uruguay quiere avanzar con el Mercosur, tenemos más fuerza, más dimensión y más poder negociador con el mundo”, concluyó.

El conciliador

Para presidente de Paraguay, con respecto al relacionamiento externo, “tenemos que seguir trabajando de forma coordinada y en conjunto, con una visión equilibrada que tenga en cuenta los intereses de todos y escuchemos a los Estados parte” y pidió avanzar “con medidas y decisiones tal vez más dinámicas”.

“Los principios fundacionales del Mercosur siguen tan vigentes y necesarios en la actualidad, porque refuerzan la idea de que no hay mejor camino que el fortalecimiento de nuestro proceso de configuración. Por tanto, es necesario que continuemos colaborando activamente con propuestas para consolidar el comercio regional y afianzar una política comercial común”, comentó ante sus pares.

También, apeló una recuperación coordinada tras la pandemia y llamó a “encontrar nuevas formas, nuevas maneras de avanzar hacia la integración”. “El Mercosur tiene que ser la plataforma económica poscovid-19, una herramienta esencial para que nuestros pueblos puedan recuperar la senda del crecimiento”, agregó.

Benítez mantuvo una postura conciliadora y luego de que la reunión semestral de mandatarios del bloque señaló que no quería terminar la cumbre “con la percepción” de “retroceso” e invitó a sus pares a “un encuentro presencial”, algo que a causa de la pandemia no ha sido posible en las últimas reuniones.   |

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