Axel Kicillof observa el tablero bonaerense y se prepara para las elecciones – Negocios & Política

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Año electoral |Axel Kicillof observa el tablero bonaerense y se prepara para las elecciones

El gobernador bonaerense viene demostrando un sorprendente juego y no perdió piezas significativas. Convive con La Cámpora, soporta las presiones de los barones del Conurbano y mide los movimientos La Leona María Eugenia Vidal.
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El gobernador Axel Kicillof sabe que está sentado en un sillón deseado por propios y ajenos. Con ese dulce caramelo sobre su escritorio, calcula cuáles son sus próximos pasos para asentarse y mantenerse sin perder el fino equilibrio que le garantice la paz política.

Kicillof debe convivir entre tres fuerzas internas: La Cámpora, inmiscuida íntegramente en su Gabinete, el Gobierno nacional y los intendentes. A esas presiones se suma el ya concreto desembarco y regreso de la ex gobernadora de Juntos por el Cambio, María Eugenia Vidal, que parece decidida a atentar contra la paz reinante en el mundo Kicillof.

"Axel supo contener a todos, pero ahora arranca la pelea por las listas. Los heridos van a intentar curarse con cualquier curita, y los depredadores, dónde sientan el olor a sangre, van a ir a comer las sobras", sintetiza con una precisa descripción, un barón del primer cordón del conurbano. La explicación es clara.

Los intendentes que no superen el enfrentamiento con La Cámpora y queden afuera del armado de las listas, van a jugar al desequilibrio y al crecimiento de Vidal. Y al mismo tiempo, los que sientan a esos heridos, los irán a buscar para poner el hospital de campaña a disposición.

En una reunión que tuvo Kicillof, antes del 31, dónde analizó junto a su equipo y algunos intendentes, la emergencia sanitaria, la charla derivó en la llegada de Máximo Kirchner al PJ. Palabras más, palabras menos, el jefe de La Plata sostuvo que lo "que nadie estaba mirando" era que al no derogar la Ley que pone coto a las reelecciones no solo estaba ganando poner a los suyos, sino ganarse las simpatías de los nuevos "extranjeros".

La lectura es simple y también la están haciendo en el círculo de Vidal. "Claro que sabemos que a los que pongamos nosotros los van a presionar recordándoles que si son poder es gracias a ellos, pero también nosotros vamos a tener no nuestra lapicera", explicó a este medio, un diputado provincial de la mesa chica de la ex gobernadora.

El factor Covid, Massa y Berni

Otro de los grandes dilemas que enfrenta Kicillof es la pelea por su poder, en un año que en sus primeras horas ya demostró que seguirá teniendo a la pandemia de Covid como protagonista. Manejar el terreno más difícil de país pone al gobernador en un lugar central y por ahora, sus primeros 365 días de gestión lo dejan en un lugar preponderante: guste o no a propios y extraños, evitó la imagen de "un conurbano incendiado" en una de las crisis económicas más profundas de las se tenga memoria.

"Ahora tiene que gestionar", murmuran por lo bajo. El 2023 está lejos, pero hay un dicho sustancioso: Sin 2021, no hay 2023. Lo que implica que el que quiera jugar por ser sucesor deberá mostrar sus cartas ahora. Máximo Kirchner está anotado, pero desde su despacho en Diputados aseguran que no es lugar que él quiera. Cerca de ese despacho, aparece otro nombre: Sergio Massa, una figura que va a ser clave en el armado de las listas y en los movimientos que haga para contener a sus jugadores.

El último nombre fundamental en el complicado tablero provincial, es el del ministro de Seguridad, Sergio Berni. El jefe de la Bonaerense mide lo que no mide ningún funcionario de Kicillof y es el único que en las encuestas asoma como asegurador del triunfo, aunque hay un detalle: no quiere jugar.

Por estas horas le toca lidiar con dos temas centrales, la nueva cúpula de la Policía provincial, sueldos y el Operativo Sol. Si eso se mantiene en orden hay un solo llamado al que no puede decirle que no, el de Cristina Fernández de Kirchner, su jefa.

Ahora, con el regreso del ajedrez a la fama, Kicillof sabe que un "gambito" es sacrificar una pieza, en las primeras movidas, para obtener una mejor posición. 2021, bienvenido el año del comienzo del juego, en dónde las próximas horas serán cruciales. Deberá decidir si fomenta un "toque de queda sanitario" y retrocede en las aperturas. Eso, es clave.

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