La verdadera pelea de Guzmán con el FMI: déficit, subsidios y tarifas – Negocios & Política

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El encuentro será el 15 de marzo |La verdadera pelea de Guzmán con el FMI: déficit, subsidios y tarifas

El ministro de Economía Martin Guzmán intensificará el 15 de marzo la discusión con el FMI para cerrar un acuerdo por la deuda y tendrá que convencer a los técnicos del organismo en Washington que sean flexibles con el principal escollo que atraviesa el país para el Fondo: el déficit fiscal. En el organismo no quieren convalidar otro año de rojo fiscal primario de 6,5% del PBI como el año pasado, que fue financiado casi en su totalidad con emisión, porque creen que llevaría a una nueva devaluación. El Fondo espera que la Argentina dilate hasta septiembre una propuesta de pago por los USD 45.000 millones para evitar cumplir con el ajuste que pide el organismo multilateral.
Alberto Vitalio
Economía
Alberto Vitalio
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"La reducción del déficit tiene que ver con dos factores. Primero, gastos que se decidieron en el momento más duro del COVID que ya no estarán presentes. Fuimos contra cíclicos, aceleramos el crecimiento del gasto en el momento en el que la economía caía más, y después fuimos adecuando las políticas presupuestarias. El segundo factor que explica la reducción del déficit es el crecimiento de los ingresos fiscales, producto de una economía que se recupera. Cuando se mira los números en detalle, el Presupuesto es expansivo" señalo el joven ministro a elDiario.AR en una entrevista reciente. Pero en el Fondo creen que esto es ‘declaracionismo’ y no confían en que la Argentina haga un ajuste que le permita tener un excedente de dólares, de manera de empezar a pagar intereses de la deuda refinanciada.

La labor del equipo económico y del propio ministro comenzará el 15 de marzo en Washington, cuando tenga que explicarle a la directora gerente del FMI Kristalina Georgieva, que el Gobierno no está dispuesto a reducir el gasto público hasta septiembre, cuando hayan pasado las elecciones de medio término.

En rigor de verdad, la política logró torcer el calendario propuesto por Guzmán, quien buscaba matar dos pájaros de un tiro: acordar con el Fondo y cerrar la deuda con el Club de París. Pero ya descartó esa posibilidad y lo expresó este martes en Twitter, donde escribió que “Los objetivos inmediatos son los de profundizar la recuperación de la economía con generación de trabajo y reafirmar un sendero de reducción gradual y persistente de la inflación. Son dos prioridades abordadas en el Presupuesto 2021, que es el corazón del programa económico”.

En los hechos, el ministro de Economía deberá discutir a cara de perro no solo las condiciones de pago (el país busca ingresar en un programa de facilidades extendidas a 10 años, con cuatro años de gracia, e incluso hasta 6 años de gracia si logra demostrar que el FMI no cumplió con su carta orgánica) sino también las metas que el FMI querrá imponerle a la Argentina. Y entre ellas la que más preocupa al Gobierno son los subsidios y el déficit fiscal.

En el Fondo quieren que Argentina tenga un déficit menor al 4,5% al que propone Guzmán para 2021. La razón es simple: creen que en un año electoral el gobierno se financiará con la "maquinita" y que muchos de esos  “pesos nuevos” se irán al mercado cambiario, oficial y paralelo, alimentando las expectativas de devaluación y llevándose una parte importante de las Reservas netas, que aunque aumentan desde enero, cayeron 65% en 2020 y quedaron muy cerca de los mínimos de 2015.

En este contexto, el titular del Palacio de Hacienda se encuentra entre la espada y la pared, ya que pretende ingresar en el programa de facilidades extendidas (EFF, por sus siglas del inglés Extended Fund Facility). El organismo traduce los EFF como Servicio Ampliado y los define en su página web de manera clara: “Cuando un país se enfrenta a graves problemas de balanza de pagos a mediano plazo debido a deficiencias estructurales que tardarán tiempo en resolverse, el FMI puede brindar asistencia a través del Servicio Ampliado del FMI (SAF).”

Así las cosas, las misiones del FMI que visitaron el país durante la pandemia en 2020 ya advirtieron que las "deficiencias estructurales" se traduce para ellos en subsidios y déficit. Afirman que debido a que 1 de cada 2 pesos que gasta el Estado Nacional se destinan a jubilaciones y pensiones, de modo que un ahorro en esta línea "es necesaria", y sostienen también que los subsidios económicos, que escalaron 1% del PBI el año pasado, pasando del 1,6% del producto en 2019 a 2,6% en 2020, deberían ser recortados más que lo que dice el Presupuesto.

Clave para esto es aumentar las tarifas de servicios públicos, que para el Fondo deberían aumentar alrededor de 40% este año. Todas propuestas que Guzmán deberá "escuchar, masticar, pero no tragar", como le aconsejó un viejo dirigente sindical peronista con el cual almorzó en Olivos junto al presidente Fernández. Un ejercicio mucho más difícil de hacer en Washington, dicen que dijo Guzmán, que en la residencia presidencial.|

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