Garbarino: “buscan achicar el negocio para ir por el negocio online” – Negocios & Política
 

Maniobras de desgaste |Garbarino: “buscan achicar el negocio para ir por el negocio online”

Trabajadores denuncian que el dueño de la cadena de electrodomésticos “boicoteó” la venta al empresario Facundo Prado. Hay más de 4.000 empleados en riesgo, sin aportes y hasta sin cobertura de salud.  
Ana Belén Ehuletche
Empresas
Ana Belén Ehuletche
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Aunque en mayo, el nuevo titular del Garbarino, Carlos Rosales – que adquirió la marca en diciembre de 2020- aceptó negociar la venta de la marca con el empresario Facundo Prado, propietario de la firma Supercanal Arlink, una operadora de televisión por cable e Internet que cuenta con 750.000 abonados, en 14 provincias, en las últimas semanas el acuerdo se trabó. 

La oferta que realizó Prado, luego de un período de auditoria, por la transferencia de la mayor cadena de electrodomésticos y electrónica del país, que pone en riesgo la continuidad laboral de cerca de 4.300 trabajadores, fue rechazada por Rosales.  

La empresa adeuda parte de los sueldos de abril, mayo, junio y los aguinaldos correspondientes. “La semana pasada Rosales tomó la decisión de cerrar todos los locales, luego abrió algunos y otros están tomados por los trabajadores”, contó Erica Salazar, delegada gremial. 

Una de las sucursales que fue tomada por los trabajadores es la de Lanús. “Están desesperados por las maniobras de bajar y abrir persiana tofos los días, desabastecer a las sucursales y no dar información en un contexto de hermetismo respecto al futuro de la empresa”, indicó. 

La negociación con Prado, el empresario ligado a las telecomunicaciones se cayó, según pudo saber N&P, porque “el mismo dueño la boicoteó”. En ese sentido Salazar denunció que “Rosales hace las situaciones cada vez más difíciles, obviamente con la intención de seguir reestructurando la empresa, lograr de alguna manera el cierre de varios locales, deshacerse de trabajadores, achicar el negocio para ir por el negocio online, que fue su intención desde el primer momento”. 

Este mediodía los trabajadores marcharán hacia las oficinas de la empresa aseguradora Prof de Carlos Rosales, para manifestarse y luego se movilizarán a Casa Rosada para hacer oír sus reclamos ante las máximas autoridades a nivel nacional. 

Un conflicto que trae cola 

La hecatombe que transita actualmente una de las cadenas de electrodomésticos más grandes del país se remonta a problemas financieros que forzaron a los hermanos Daniel y Omar Garbarino a deshacerse de las seis firmas que conforman el Grupo: Garbarino S.A.I.C (la cadena de electrónica y electromésticos), Compumundo S.A, Digital Fueguina S.A, Tecnosur S.A, Garbarino Viajes S.A y Fiden S.A.

Carlos Rosales, un empresario ligado al futbol, que asumió la presidencia del grupo asegurador Prof en 2017, adquirió en junio de 2020 el 100% del paquete accionario de Garbarino, que rondaban los $194 millones en 2019.  

La operación incluyó el pago de salarios atrasados y una inversión de $2.000 millones en un período de 18 a 24 meses. 

A menos de un año de aquella transacción y luego de haber adquirido, en marzo, Grupo Prisa la radio AM 590, la FM 105.5, la FM 104.3 y las plataformas digitales de cada uno de esos medios, Rosales comenzó a buscar un nuevo socio para sacar del pozo a la cadena de electrodomésticos.  

Los trabajadores aseguran que no existe un canal de diálogo con las autoridades del Grupo y que el proceso de auditoría que realizó el último interesado en comprar las empresas del Grupo, se llevó a cabo “en un profundo hermetismo”. 

Desde la gerencia de la compañía indicaron que se realizan los “mayores esfuerzos” para “equilibrar” las cuentas, pero “la prolongación de la pandemia nos obligó a evaluar otras alternativas frente a la necesidad de transformar el negocio”. “Hoy el negocio no requiere de locales físicos y personal en los salones; si bien lo preveíamos, la crisis sanitaria aceleró los procesos”. 

Premeditado 

Desde principio de año, Garbarino bajó las persianas de sus locales en zona oeste de la provincia de Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Merlo, Río Gallegos, Junín, Venado Tuerto, San Francisco, Puerto Madryn, Río Cuarto, el local de calle Florida y, entre otras sucursales, las de Salta y Chubut. Desde el sindicato aseguran que la empresa adeuda sueldos de abril. En mayo los trabajadores que están en actividad percibieron un 50% y los que están suspendidos un 25% de su salario de marzo.  

“En diciembre, como veíamos como venía la cosa, y comenzaron a adeudarnos pagos, hicimos una medida de fuerza en el local de Belgrano y Rivadavia, en Morón”, cuenta Salazar, trabajadora de Garbarino y delegada del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines Zona Oeste (Seoca).  

La acción de los trabajadores se realizó el 23 de diciembre y el primer día hábil del año, en enero de 2021, se cerró la sucursal y se enviaron telegrama de despido a unos 23 empleados involucrados en el reclamo. “Cada vez que intentamos hacer una protesta, con lo que cuesta en este contexto de pandemia salir a la calle, la neutralizan cerrando locales o enviando cartas documento para generar miedo entre los trabajadores”. 

Aunque muchos locales están cerrados por las disposiciones preventivas frente al Covid – 19, distintas sucursales en el país permanecían abiertas hasta hace pocos días cuando Rosales decidió bajar las persianas de casi la totalidad de las sucursales en todo el país. 

“Estamos perdiendo compañeros que se contagian por Covid yendo a trabajar, que no estaban cobrando su sueldo”, dice Salazar y agrega que “al único sector que se le paga en tiempo y forma es a los afectados a logística”, que cumplen tareas en el Centro de Distribución.  

El apoderado legal del Sindicato de Obreros y Empleados de Comercio (Seoca), Javier Valenzuela, confirmó la participación del ministerio de Trabajo de la provincia en distintas negociaciones, pero contó que la empresa no presenta propuestas.  

El abogado destacó que, en enero, el Seoca logró frenar despidos de zona Oeste, a través de la intervención de la cartera de Trabajo que ordenó reincorporar a los 23 empleados cesanteados por la empresa, y dictó la conciliación obligatoria. “Realmente no se entiende cuál es el propósito, esto parece un pasamanos”, aseguró. 

Desde el sector trabajador se quejan también de la falta de representación a nivel nacional por parte de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, que conduce el octogenario Armando Cavalieri. “Se supone que Rosales había hecho un pacto con Cavalieri para que se mantengan toda la planta de personal, pero eso no sucedió y no tenemos apoyo de la Federación”, dijo Salazar y remarcó que seguirán “en alerta y en pie de lucha”. 

La situación también afecta la producción en la planta de Tierra del Fuego donde está ubicada Digital Fueguina, que fabrica aires acondicionados, que cuenta con licencia de Samsung para ensamble de productos.|  

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