El futuro del trabajo es la diversidad, la concientización y la eficiencia

La tecnología es solo una pequeña parte.

Por Melody Koh, Digital Product Designer, http://melkoh.com/ 

Recientemente fui a una charla organizada por Spectrum Global y sus refinados panelistas, coincidieron que el tema para el futuro del trabajo es la tecnología. 

Ellos no están equivocados, pero, en mi humilde opinión, no visualizan la imagen completa de ese futuro. La tecnología es el futuro de todo, por eso, que sea parte de la forma en que trabajamos, realmente no es noticia.

Primero tomemos un minuto para pensar acerca del presente. 

Miremos nuestro espacio de trabajo, ¿realmente es homogéneo? Piensen en su compañía, ¿sus colegas y usted tienen claro sus problemas y los caminos para el próximo año? Mire su reloj, ¿está pasando demasiadas horas en el trabajo?

Si sus respuestas son, sí, no y sí, la tecnología debería ser su preocupación más pequeña. 

#3  –  La diversidad no sólo se refiere a la raza 

Hay tantas compañías hablando acerca de ser más diversas cuando contratan. Emplean a gente sin mirar el color de su piel y si están sintiéndose generosas, también pueden llegar a ignorar su sexo. 

Entonces, casi tenemos el tema la discriminación de raza y género cubierta. Pero esa es sólo una manera superficial de tartar de ser diverso. 

Meena Boppana escribió un texto fantástico acerca de la  contratación diversa en términos de los antecedentes educativos.  

Joshua Kissi habla acerca de cómo siendo verdaderamente diverso puede lograr un lugar de trabajo creativo que fomente la innovación. 

La diversidad básicamente apunta a eliminar inequidad y alentar las aptitudes entre todos en el lugar de trabajo. 

Entonces, no, la diversidad no se limita a la raza. Esa es sólo la punta del iceberg. 

#2  –  La concientización debería ser una prioridad 

Las compañías en Japón tienen una práctica común de tener un período de 90 días de orientación para la integración de los nuevos empleados. 

Un ejemplo de American Express:  

30 díasAquí es cuando los nuevos empleados empiezan un proceso. Durante los primeros días, se les presenta el software que estarán usando, se los hace comenzar con pequeños proyectos y se les asigna objetivos para que logren. Y lo más importante, se les permite aclimatarse en la cultura de la compañía. Al final de los 30 días, los nuevos empleados deberían tener una buena idea de sus responsabilidades, de qué esperar en su rol y de qué se espera de ellos. 

60 días. Los próximos 30 días deberán involucrar más colaboración y delegación de responsabilidades más importantes. Entonces, es ahora cuando se debería ir saliendo del entrenamiento para enfocarse más en el hacer. Dado que el nuevo empleado ya es experto en proyectos pequeños, levantar la vara e incorporar proyectos más grandes y responsabilidades a más largo plazo. Dado que ya conocerán la cultura organizacional, habrá que hacerlos colaborar con otros equipos. 

90 díasLos últimos 30 días serán para ir saliendo del modo entrenamiento. A medida que su empleado está tomando mayores responsabilidades y logrando realizar tareas más importantes, comenzarán a ser más responsables de su propio trabajo. Su nuevo empleado ahora está en condiciones de abordar proyectos con guía limitada suya, y está equipado para tomar responsabilidades más importantes. 

En vez de asegurarse de que los nuevos empleados puedan hacer su trabajo, permitiéndoles introducirse en una orientación de 90 días, los ayuda a alienarse con los valores y la dirección de la empresa. 

Esto es importante y probablemente mucho mejor que dejar a alguien que se dé cuenta por sí mismo luego de la primera semana en la nueva oficina.

Será por esto que los japoneses son tan devotos a sus trabajos y a sus compañías, además de la presión social para hacerlo, por supuesto. 

#1  –  Se habla de la eficiencia, pero no se practica 

Y aquí es donde quiero mencionar la mentira mayor del centenario: horas de trabajo flexibles. Demasiadas compañías, especialmente startups, explotan esto. 

El objetivo de ser eficiente en el trabajo es tener el mismo nivel de rendimiento con el mínimo esfuerzo. Con la actual tecnología, hacer esto debería haber generado problemas mínimos. 

Desafortunadamente, es un patrón constante el no recompensar la eficiencia y penalizar a la gente por tener un balance en su vida laboral y personal. 

Aquí dejo un video que explica esto con humor. 

Entonces, ¿qué es el futuro? 

El presente parece ser bastante manso. Mucha de la charla acerca de cambio, diversidad e innovación se materializa en forma lenta y pequeña. 

Está ocurriendo, pero no lo suficientemente rápido. 

Mi predicción para el futuro del trabajo es que la gente trabajará para lograr que estas ideas se concreten en la realidad más rápido. El foco principal no está en la tecnología, es en crear un ecosistema que permita a la gente trabajar en la forma en que debería hacerlo.

Fuente: artículo publicado originalmente en Medium