En el Día Mundial del Refugiado, Angelina Jolie visitó a los refugiados de Burkina Faso – Negocios & Política

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Preocupa la situación de los refugiados |En el Día Mundial del Refugiado, Angelina Jolie visitó a los refugiados de Burkina Faso

La famosa actriz, enviada especial de la Agencia de la ONU para los refugiados, demostró su solidaridad con el pueblo, que a pesar de no tener recursos como otros países, continúa recibiendo refugiados. "La verdad es que no estamos haciendo la mitad de lo que podríamos y deberíamos para encontrar soluciones que permitan a los refugiados regresar a sus hogares, o para ayudar a los países de acogida ", agregó la estrella de Hollywood.
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Cientos de refugiados precedentes de Mali malviven en este campo al norte de Burkina Faso. La enviada especial de la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), la famosa actriz Angelina Jolie, los visitó este fin de semana para conmemorar el Día Mundial del Refugiado.

"Estoy aquí para mostrar mi solidaridad con el pueblo de Burkina Faso, que sigue recibiendo a sus hermanos y hermanas desplazados a pesar de los terribles ataques y desafíos; compartiendo lo poco que tienen, en un momento en que otros países con muchos más recursos han cerrado sus fronteras y sus mentes a los refugiados", declaró Jolie en el campamento de Goudoubo, situado en la región del Sahel.

"La verdad es que no estamos haciendo la mitad de lo que podríamos y deberíamos para encontrar soluciones que permitan a los refugiados regresar a sus hogares, o para ayudar a los países de acogida, como Burkina Faso", agregó la estrella de Hollywood.

Durante su estancia en Burkina Faso, Jolie visitó a los desplazados internos en Kaya, localidad a 100 kilómetros al noreste de Uagadugú, la capital; y posteriormente el campo de Goudebou, que acoge a refugiados de Mali, recogió hoy el medio local Burkina24.

Jolie también se reunió con el presidente burkinés, Roch Marc Christian Kaboré, con quien trató cuestiones humanitarias, incluidas las condiciones de vida de los refugiados y desplazados internos. También habló con Kaboré sobre cómo contribuir al cine burkinés, al ser Burkina Faso el país en el que se celebra cada dos años el Festival Panafricano de Cine y Televisión de Uagadugú (FESPACO).

Burkina Faso es uno de los países más afectados por la inseguridad y la violencia yihadista, que ha ocasionado desde 2019 que más de 1,2 millones de personas huyan de sus hogares. El ataque más mortífero de la historia reciente de Burkina Faso tuvo lugar en la noche del 4 al 5 de junio de este año, cuando al menos 160 personas murieron en la localidad de Solhan, en la región norteña del Sahel, tras ser atacada por hombres armados.

El ataque no fue reivindicado, pero Burkina Faso sufre ataques yihadistas desde abril de 2015, cuando miembros de un grupo afiliado a Al Qaeda secuestraron a un guardia de seguridad rumano en una mina de manganeso en Tambao (norte), que aún sigue desaparecido.

La región más afectada por la inseguridad en Burkina Faso es la del Sahel, situada en el norte y que comparte frontera con Mali y Níger, aunque también se ha expandido a provincias limítrofes, como la región Centro-Norte, y al este del país desde el verano de 2018.

Los atentados se atribuyen al grupo local burkinés Ansarul Islam, a la coalición yihadista del Sahel Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (GSIM) y al Estado Islámico en el Gran Sáhara (EIGS), que atacan también en países vecinos con los que Burkina Faso comparte frontera, como Mali y Níger.

La realidad de los refugiados:

La inseguridad en Burkina Faso está forzando a un número cada vez mayor de personas a huir de sus hogares, quienes buscan un lugar seguro dentro del país o huyen a Malí como refugiados. Al mismo tiempo, un amplio número de refugiados malienses considera que es más seguro volver a su país de origen antes que permanecer allí, lo que resulta preocupante. Burkina Faso acoge a más de 25.000 personas refugiadas de Malí, pero muchas están escogiendo volver a su país de origen a pesar de la inseguridad que también se vive allí.

Desde ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, continúa la preocupación por el dramático incremento de los desplazamientos forzados en el Sahel y reitera su llamado a la protección de la población civil y de quienes huyen de la violencia. El personal humanitario necesita poder acceder de forma segura para la distribución de ayuda. La respuesta ampliada de ACNUR ante la crisis se centra en ofrecer protección y artículos de emergencia a quienes se ven obligados a huir y a las comunidades que les acogen, y cuenta con un enfoque especial hacia el alojamiento, la educación, la violencia sexual y de género y en reducir el impacto medioambiental.

En noviembre del año pasado, ACNUR se vio forzado reubicar temporalmente a su personal desde Djibo, población al noreste del país. Desde entonces, la distribución de ayuda en el campo de Mentao, en el que se encuentran 7.000 personas refugiadas, se ha realizado de forma esporádica, incluyendo la distribución de alimentos. 

Campos de refugiados y pueblos han sido blancos de ataques. Las personas que se encuentran allí no pueden acceder a mercados ni escuelas, y se presentan pocas oportunidades para poner en marcha actividades que ayuden a salir adelante a las familias. La salud también está en peligro, ya que a principios de mes se produjo el robo la única ambulancia disponible en el campo de refugiados.  Cerca del 70% de los 8.781 refugiados que viven en Goudoubo han tomado la decisión de dejar el campo de forma voluntaria, bien para regresar a Malí (el 57% de estas personas) o bien para ser reubicados en otras localidades de Burkina Faso (el 13%).

Cerca de 700 personas refugiadas malienses ya se han marchado en camiones rumbo a la región de Gao, al norte de Malí. Las personas refugiadas que deciden regresar reciben un Formulario de Repatriación Voluntaria, un documento que les permite viajar y recibir un ingreso único para cubrir los gastos de transporte y algunos de los artículos que necesiten de forma urgente. Además, reciben información completa sobre la situación volátil y de inseguridad en sus lugares de origen, o la zona a la que vayan a regresar antes de que retornen de forma voluntaria. Ni las agencias humanitarias ni las fuerzas de defensa malienses tienen acceso a algunas de las poblaciones en N’tilit y en Ngossi.

En Malí, con la llegada de los primeros retornados, ACNUR está reforzando su presencia junto con sus socios en las áreas de N’tillit, Gossi, Gao y Tombuctú. Se han identificado 28 puntos de registro para monitorizar la situación en los puntos de entrada y en las áreas de recepción. Una vez que las personas se registran, los retornados recibirán asistencia económica en efectivo para facilitar su reintegración de forma digna y reduciendo su situación de vulnerabilidad.

Mientras que las personas refugiadas malienses huyen de la inseguridad en Burkina Faso, los nuevos refugiados llegados desde este país han huido hacia Koro, en el círculo de Bankass cerca de Mopti. Los equipos de ACNUR se encuentran en el terreno con las autoridades locales para proceder a su registro y evaluar sus necesidades para proporcionar una respuesta rápida.|

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